“El acceso a los productos de gestión menstrual debe ser universal, gratuito y obligatorio”, señaló la impulsadora del proyecto.

 

Carmela Moreau, asesora de Jefatura de Gabinete de Ministros, es la impulsora de un proyecto de ley integral de menstruación sostenible, presentado por los diputados del Frente de Todos, Nicolás Rodríguez Saa y Lucas Godoy.

 

“En un contexto de brecha salarial y feminización de la pobreza, creemos que el acceso a los productos de gestión menstrual debe ser universal, gratuito y obligatorio“, consideró Moreau.

 

En 2017, la organización Economía Femini(s)ta había lanzado la campaña #MenstruAcción que busca la quita del IVA a los productos de gestión menstrual y su distribución gratuita en centros comunitarios.

 

Según la organización, las personas que menstrúan gastan en promedio al año 2900 pesos en toallitas descartables y 3700, en tampones, siendo que las muejeres —una de las poblaciones más afectadas— ganan en promedio un 29% menos que los varones y tienen las tasas más altas de desocupación.

 

Por esta razón propicia que el Estado y efectores de salud privados —obras sociales y prepagas— entreguen gratis “elementos ecológicamente sustentables, entendiendo que los otros hacen daño a la salud y tienen impacto ambiental”.

Sobre esto, un informe del Espacio Multidisciplinario de Interacción Socioambiental de la Universidad Nacional de La Plata detectó en toallas descartables y tampones concentraciones del herbicida glifosato, y de su derivado, el ácido orgánico AMPA (aminofosfonato ácido aminometilfosfónico).

“Estos compuestos generan problemas para la salud, como hipotiroidismo, afectan la salud reproductiva provocando abortos, y problemas para el desarrollo cognitivo”, sintetizó la asesora. Por esto, el proyecto  propicia la entrega de la copa menstrual, de paños, ropa interior y toallas reutilizables.

 

El proyecto de ley integral también contempla la entrega de antiinflamatorios para atenuar los cólicos menstruales que, según la Organización Mundial de la Salud, afectan al 75% de las adultas.

Otro eje tiene que ver con la inclusión de la gestión menstrual dentro de la Educación Sexual Integral (ESI). En este sentido, propician “que el Ministerio Educación incorpore el tema ya que por ahora sólo se relaciona con la influencia de la menstruación en la gestación”, señaló la dirigente.

 

“Lo importante es que salga la ley, que se tome la decisión política de la necesidad inminente de atender la gestión menstrual de manera integral”, sientetizó Moreau.