La Justicia volvió a ordenar un allanamiento para desalojar la casa de la fundación y apropiarse del archivo de la entidad. Entre organizaciones sociales, referentes de la política y ciudadanos, un centenar de personas se presentó a brindar su apoyo contra el atropello.

 

→ Desde la madrugada del lunes, decenas de personas comenzaron a llegar a las puertas de la casa de las Madres de Plaza de Mayo, en repudio al operativo de desalojo que había sido programado para esa mañana. Con el correr de las horas, agrupaciones militantes, referentes políticos y de los derechos humanos se presentaron en apoyo a la entidad, mientras se conformaba un cordón de fuerzas de seguridad dispuesto a ingresar a la sede de Hipólito Yrigoyen 1584.

En el curso del pedido de quiebra por la causa “Sueños Compartidos”, la casa de las Madres quedó bajo la lupa de la Justicia, que ahora busca hacer una auditoría de los elementos que allí se encuentran. Entre medio, queda en vilo el archivo con el historial de investigaciones y búsquedas de las Madres a lo largo de toda su existencia, con la tentativa de que el Gobierno se lo apropie y clausure la casa.

“Estas batallas que dan las Madres no son nuevas, las venimos llevando hace 42 años. Sin estar organizadas, cuando cada vez nos trataban peor. A partid de ahí miles y miles de hijos asumieron la responsabilidad para ayudarnos a seguir ganando batallas. Esta casa no es de las Madres, es de todos. La defendemos con el mismo criterio con que nuestros hijos dieron la vida”, fueron las palabras de Hebe de Bonafini, titular de la asociación civil.

Al querer ingresar a la sede, el abogado de la sindicatura general de la Nación, a cargo del operativo y de inventariar el patrimonio de la sede, Daniel Truffat, la concurrencia manifestó su repudio e impidió la entrada. Truffat debió retirarse custodiado por efectivos de policiales de la Metropolitana.